En agosto de 1988, durante una carrera de amateurs, Jordi Perez tuvo un accidente mortal al chocar contra un coche, cuando iba escapado, el cual no quiso pararse cuando la moto de la guardia civil así se lo indicó y aunque no falleció allí mismo, los amigos le pusieron una placa en el lugar donde tuvo el percance. Un par de años más tarde, Manel Carbó falleció en otro accidente delante de Ciudad Meridiana y la razón de ponerle una placa junto a la otra en lo alto de la collada fué, entre otras, por lo amigos que eran los dos. Desde el año 1989 hemos estado subiendo cada año por estas fechas (la foto que abre el blog es de una de estas veces) y aunque los primeros años lo hacíamos desde bcn, la edad no perdona y desde hace bastantes salimos desde Ripoll, subimos a la placa y acabamos pasando el dia por la zona.
Este año, aparte de que el tiempo ha acompañado, hemos sido 17 en total. 7 en bici y el resto en coche. Lo que antes era "maricón el último" este año se ha convertido en una subida relajada y con el mejor humor del mundo.
La subida de este año será recordada por el duelo Marcos-Pacorro, además de las continuas "vias de agua" del primero.En definitiva, un dia de sentimientos encontrados. El fallecimiento de Jordi y Carbó no empaña el recuerdo que nos queda de ellos y por muchos años que pasen, seguiremos disfrutando, con ellos, de algo que les apasionaba, la bici.




















